miércoles, 12 de marzo de 2014

Guía II. Ética y Responsabilidad del Periodista

Ante los acontecimientos registrados en nuestro país, Venezuela, desde el pasado 12 de febrero (Día de la Juventud) hasta la presente fecha (12 de marzo), me pareció oportuno agregar este material referente a la ética y la responsabilidad del periodista, tomado del libro Teoría del Periodismo de Felipe Pena de Oliveira.
En vista del papel que los medios de comunicación venezolanos tradicionales y los colegas en ejercicio han desempeñado en estos momentos, además de la dinámica informativa de la que hemos sido partícipes a través de las redes sociales, considero necesaria una reflexión y análisis crítico a todo esto, por parte de los estudiantes de Comunicación Social, una vez que se reincorporen a las aulas de clase. Esta guía junto con la de Periodismo de Resistencia son lectura obligada y serán tema de discusión cuando nos volvamos a ver en la asignatura de Periodismo Comunitario. La idea es que hilvanen la lectura con el momento histórico que estamos viviendo, donde los medios de comunicación - periodistas somos parte del tejido social. Para que esta discusión sea realmente fructífera, es importante que aquellos estudiantes que no están en la calle protestando, realicen  monitoreo constante y con sentido crítico de Diarios impresos - web, Radio y TV de distintas corrientes ideológicas.




Guía I. Periodismo de Resistencia - Periodismo Comunitario






Tomado del libro Teoría del Periodismo de Felipe Pena de Oliveira. Editorial Alfaomega. Año 2009.

miércoles, 30 de enero de 2013

Otazzo "el Dalí de América"

 “El destino quiso que me quedara anclado en Cagua” 




Texto y Fotos América Estupiñan
A
 lgo excéntrico con ropa digna de un aristócrata y una mística en torno a su vida, vive en Cagua estado Aragua casi como un ermitaño desde hace mas de 50 años “el viejo loco”, “el Maestro” o simplemente como prefieren que lo llamen:  Otazzo.

Oriundo de Valle Guanape al oriente del país Antonio Otazzo es  pintor, músico, escultor y escritor reconocido a nivel mundial, con cuatro museos ubicados en España, México, Suiza y Cagua (Venezuela), decidió alejarse de la alta sociedad o como prefiere denominarle “suciedad” para vivir de manera tranquila en el interior del país, y aclara de manera ferviente que “me humillan al decir que soy pintor, todo el mundo pinta, cualquier raya que se haga es de interés, el arte ha sido prostituido”.
La urdimbre mental de Otazzo, llena de pinceladas, impregnan un magnetismo instantáneo a sus creaciones llenas de color, siendo a su vez un culto a la muerte como parte de la vida misma cargada de problemáticas sociales, desde el hambre hasta la guerra. Afirma que el mundo está plagado de maldad, refiriéndose a una vez, en la que expuso sus obras en una galería de la ciudad de Caracas, en donde asistió el ex presidente Carlos Andrés Pérez con gran parte de la alta sociedad de la capital, entre ellos la familia Uslar Pietri la cual manejaba uno de los monopolios más grandes en cuanto al arte venezolano. Rodeado de bebidas y comidas gourmet fue criticado por su parecido con las obras del maestro Armando Reverón poniendo en duda su talento.
Luego de esto acudió a un psicoanalista el cual según el artista le aplico un “vudú” el que ocasionó que perdiera la razón por un par de días tanto así que no reconocía espacio y tiempo, afirma que sufrió una «hemorragia parapsicológica» ,y perdió hasta la última gota de sangre, pese a esto proclamaba gritos y disparates en varios idiomas en el patio de su casa, lo que llamo la atención y despertó el miedo entre los vecinos, los cuales sin dudarlo acudieron a la policía y con ametralladoras en mano intentaron calmar su instante de “locura anormal”  como comenta el mismo maestro y fue desde ese instante empezó a llamársele loco.
El maestro también se ha dedicado a abordar el tema de la esquizofrenia, los psicosomáticos y la paranoia viviendo prácticamente por un año en el sanatorio de Bárbula en el estado Carabobo. Es conocido y reconocido por muchos como el Dalí de América”, es un personaje estrafalario e insólito. Aunque afirma que “a nivel mundial me aclaman, en Venezuela casi ni me conocen, aunque en algún momento fui considerado héroe nacional y buen amigo del ex presidente Rafael Calderas”.
Otazzo se reconoce a sí mismo como un vidente, un brujo, un iluminado. Dice que habla frecuentemente con Picasso (“se me aparece con pantalón corto y una franela blanca”), quien le ha asegurado que será el mejor pintor del mundo, “Después de conquistar América vengo a declarar la guerra con mi filosofía del arte”, ha dicho.
Pero su obra ha trascendido cualquier percepción sobre su verdadero estado mental, que parece estar concebido más que como demencia como genialidad,  es dueño de talento innegable que le sirve para plasmar la tragedia humana en todas sus variantes, podría ser la única persona del mundo que tiene a la Vía Láctea en el techo de su sala o un templo Maya en la habitación principal, como sea, la huella de su talento es palpable en cada rincón de su residencia, al igual que en cada lugar de la ciudad (cagua) la cual ha reseñado como un “lugar de paz”, siendo las más representativas los murales la urbanización Corinsa, en la iglesia de Nuestra señora de Fátima (los cuales fueron destruidos) y el bajo relieve expuesto en la fachada de su casa que inspira para muchos miedo por las osamentas representadas, a otros admiración pero sin duda alguna a todo el que pasa por su casa respeta su creatividad .

Bien sea su arte alabado o repudiado, cientos de niños, adultos y ancianos visitan su casa, y de manera muy cálida abre las puertas de su hogar para dar a conocer el intrincado mundo en la mente de Otazzo y “contrarrestar la maldad y la ignorancia reinante en el mundo con arte”, sin duda alguna este maestro del color y la roca es un referente clave y considerado un icono por sus aportes artísticos a la ciudad del agua del caracol.



"Después de conquistar América vengo a declarar la guerra con mi filosofía del arte"

Manual de Periodismo

Manual de Periodismo y Comunicación para el Trabajo Comunitario

http://www.abrojos.org/attachments/010_ManualAbrojos.pdf

miércoles, 27 de junio de 2012

El Periodismo Comunitario ¿Intenta desplazar a los profesionales de los medios?

Aixa Armas - EDITORIAL
Viernes, 22 de febrero de 2008
Entre las actividades que están realizando algunas organizaciones civiles como A.C. Libertad Ciudadana esta formar a las comunidades en torno al periodismo comunitario como una manera de mejorar la comunicación entre los ciudadanos en sus sectores. Esta práctica ha generado cierta aprehensión entre los profesionales de los medios de comunicación quienes ven en esta modalidad una manera de desplazar la practica formal del periodismo. El gobierno ha utilizado el periodismo comunitario y sus medios como una manera de ideologizar a los ciudadanos y no como un modo de interrelacionarse las comunidades. Justamente de eso se trata, hacer entender que el periodismo profesional y la comunicación comunitaria son dos cosas distintas a como lo quiere hacer ver el gobierno.
La comunicación comunitaria es la comunicación que tienen las comunidades con sus panfletos, sus folletines o sus carteleras, y el periodismo cívico o comunitario es la relación que debe existir entre periodistas y comunidades en una integración armónica de trabajo, que profesionaliza esa comunicación comunitaria. De eso se trata estos talleres y seminarios hacer entender a las comunidades que el periodismo cívico solo existe cuando los periodistas y los medios de comunicación (privados y alternativos) establecen redes de trabajo, convirtiéndose de esta forma en la única manera que tengan éxito..
Pensar que el periodismo cívico o comunitario puede existir sin la profesionalización de esos medios es condenar al fracaso, como ya se ha visto, esta iniciativa que es una corriente mundial dentro del periodismo.
En el Foro Mundial del Mercadeo que realizó en Diario El Nacional en Caracas con la presencia de Martin Lindstrom el año pasado, este afirmaba que el mundo de la Media hoy en día debe contar con una masiva presencia de la gente sino esta condenada a ir desapareciendo. Por ello para mi, y en eso he insistido siempre, esto no es taller o seminario solo para las comunidades, sino por el contrario esto debe ser sobre todo para los periodistas y afines para que entiendan que la subsistencia de la profesión de periodistas ante la globalización por Internet esta íntimamente ligada a la cooperación entre ellos y los ciudadanos.
El modelo democrático de la comunicación comunitaria se orienta hacia la construcción de relaciones de diálogo y encuentro entre organizaciones comunitarias, entre ciudadanos, promoviendo espacios como asambleas, actos culturales, talleres y foros, campañas comunitarias, en condiciones abiertas a la participación. A los profesionales de la comunicación les corresponde un papel dinamizador en este proceso. Los medios de comunicación son los instrumentos de apoyo a los procesos de encuentro y diálogo.
Jay Rosen sostiene que esta modalidad de periodismo, controvertida y en evolución, es al mismo tiempo un argumento, un experimento, un movimiento y un debate.*
Como argumento, llama a los periodistas a:
1) Dirigirse a la gente como ciudadanos, participantes potenciales en asuntos públicos, más que como víctimas o espectadores;
2) Ayudar a la comunidad política a actuar, no sólo a aprender, sobre sus problemas;
3) Mejorar el clima de la discusión pública, en vez de limitarse a ver cómo se deteriora;
4) Ayudar a que la vida pública transcurra de un modo adecuado.
El experimento, por su parte, radica en hacer periodismo de manera congruente con el argumento. El periodismo público es también un movimiento, integrado por periodistas, académicos, investigadores, fundaciones y think tanks, que alcanza fuerza en 1993, originado en la pérdida de confianza en los medios, la disminución y fragmentación de la audiencia, la desafección por la vida pública y un menguante sentido de misión en las redacciones.
Debatir este tema con los periodistas debe ser la búsqueda en estos seminarios de Periodismo Cívico. Es mi opinión
* Jay Rosen (1999) What is Public Journalism? A Brief Description, New York University Department of Journalism.
aixaarmas@gmail.com
http://www.analitica.com/mujeranalitica/editorial/2762448.asp

martes, 13 de septiembre de 2011

El patrimonio de la familia Gutiérrez

La señora Teresita Quintero de Coletti
rememoró composiciones de su padre. Foto TIO
En San Blas se conserva casi intacta una de las casas construidas en la Valencia de finales del siglo XIX. Su techo de caña y paredes de rafa, tapia y adobe ha sido testigo del crecimiento de cuatro generaciones que han valorado su historia y tradición

Trina Intoci Ochoa
El amor que profesan los descendientes de la familia Gutiérrez  Piñero a la casa que los vio nacer y crecer,  ha hecho que esta arquitectura erigida  hace más de un siglo en la calle Colombia de San Blas, se conserve hoy casi intacta como testimonio del apego a las tradiciones heredadas de los fundadores de la ciudad.
En la fachada de la casa que fue dividida en dos y modificada con  ventanas de hierro con balaustres y copete, se mantiene el angosto pero alto portón de madera de guayabon, instalado por Manuel Antonio Gutiérrez, cuando junto a su esposa Petra María Piñero León decidió comprarla y mudarse de Guacara, el 10 de octubre de 1889, precisa su nieto Felipe Quintero Gutiérrez, quien es considerado por sus vecinos como el cronista de San Blas.
Según documentos archivados por sus dueños, en el año 1873 cuando ya se cumplían 13 años de la elevación de San Blas como parroquia de Valencia, la casa era propiedad de la señora Rosa Tovar de García quien se la vendió al señor León Malpica y él a su vez el 3 de diciembre de 1878 se la vendió al presbítero Manuel Ovalles quien dio poder al presbítero Manuel Antonio Michelena de vendérsela a la familia Gutiérrez. 
Al portón, como en la mayoría de las construcciones propias de finales del siglo XIX,  le sigue un zaguán que conduce al ante portón. Éste último fue sustituido  hace 20 años por uno de caoba. Del diseño original solo se conserva un tejido de madera en la parte superior del marco, que hace antesala al recibo, donde aguardan perfectamente dispuestos para la visita, pequeños muebles de madera que datan de principios del siglo XX.
La casa con su techo de caña brava y tejas, y con sus paredes de rafa, tapia y adobe,  ha sido testigo del crecimiento de cuatro generaciones. Inicialmente fue conocida como “La casa de Don Manuel”, quien con su esposa  Petra  María tuvo siete hijos, de los cuales seis eran hembras, por lo que comienzan a citarla como “La casa de las Gutiérrez”, costumbre que se mantiene, aunque ya conviven en ella la tercera y cuarta generación, familia Quintero Gutiérrez y Coletti Gutiérrez, respectivamente.
Música y fe
A la izquierda del recibo donde está un altar a la Virgen de la Purísima, se encuentra una ventana de madera y la puerta de la sala, la cual es prácticamente un espacio para recordar a los antepasados.
En las paredes yacen pinturas y fotografías de las cuatro generaciones de la familia. En esta sala también se le rinde tributo a la memoria del compositor Joaquín Quintero N. quien vivió en esta casa cuando se casó con María Teresa, la hija menor del matrimonio Gutiérrez Piñero. La pareja tuvo cuatro hijos: Felipe, Luis, Julio y Teresita.
Este espacio que antes fue la habitación de dos de los varones,  hoy  es la sala en la que destaca un piano con el cual Felipe y Teresita festejan las visitas. Al mismo tiempo los cuatro hermanos que se comparten la casa recuerdan y resguardan celosamente en escaparates de principios del siglo XX, el archivo musical de su padre, quien  fue director de la banda Sinfónica 24 de junio y autor de hermosas composiciones musicales como el vals “El regreso a la vida” y el pasodoble “Valencianita”.  
La sala con sus muebles de estilo iluminados con los rayos del sol que se cuelan por una teja de vidrio, ha sido además un espacio para la devoción mariana de la familia. Allí reposa una imagen de la Virgen de la Soledad que data de hace 200 años y fue el sitio donde en el año 2010, entre más de cien mujeres valencianas  fue bordado el manto de la Virgen del Socorro, patrona de Valencia, con motivo de la celebración de los 100 años de su coronación canónica.
Viga que sorprende
A la salida de la sala de los recuerdos o “de piano” como la llaman sus dueños, continúa el corredor principal de la casa cuyo techo de caña brava se sostiene por una viga hecha con tablones de madera maciza, que ha permanecido en su lugar incorrupta, desde el momento de su construcción.
El señor Felipe Quintero Gutiérrez cuenta que la viga ha sido estudiada y fotografiada por varios arquitectos que han visitado la casa y se sorprenden por lo bien que ha perdurado en el tiempo y se preguntan siempre cómo ha logrado mantenerse sin tener apoyo en el suelo.
A la derecha de este corredor está el primer patio central, el cual deja ver la cuidadosa división realizada a la vivienda, y a la izquierda comienza el conteo de las siete puertas de las habitaciones que posee la casa.
Después de las primeras tres habitaciones comienza el comedor. Este espacio está tan cargado de amor como la sala de los recuerdos. También cuenta con una teja de vidrio para iluminación natural y una claraboya que da con la cocina.  Reposa una mesa con capacidad para diez comensales y en ella comparten los miembros de la tercera y cuarta generación del Gutiérrez Quintero, en afán de mantener la tradición de comer en familia. Tanto el mobiliario como los platos que decoran la pared datan de principios del siglo XX.
Cuidadosa remodelación
Hace 22 años, cuando la casa cumplió un siglo en posesión de la familia,  los hermanos Quintero Gutiérrez y Coletti Gutiérrez , estos últimos hijos de Teresita Quintero Gutiérrez  con su fallecido esposo Mario Coletti, de origen italiano, decidieron remodelarla con la premisa de mantener su originalidad.
Es así como lo que es hoy la cocina, antes una habitación,  marca imperceptiblemente el comienzo de la nueva construcción.  Un segundo recibo sirve de antesala para que través de un angosto corredor se lleguen a  las cuatro habitaciones que completan un total de siete dormitorios incluyendo los tres que se encuentran en la parte delantera de la casa.
Al final del corredor, se encuentra un segundo patio donde con una gruta de piedras, rodeada de un rosal y flores silvestres, se ratifica la fervorosa fe que tiene la familia en la virgen.
Estos trabajos de remodelación dieron muestra del deseo de la familia de mantenerse viviendo en la casa a pesar de que Valencia creció aceleradamente y muchas familias fundadoras de San Blas se mudaron a otras zonas urbanas de la ciudad.
Refugio de la comunidad
Desde la llegada de Manuel Antonio Gutiérrez  y Petra María Piñero León la casa ha sido lugar propicio para tertulias con vecinos, amigos músicos, comerciantes  y académicos. También ha estado  al servicio de la comunidad en tiempos difíciles.
Cuando en el año 1918 se registraba la primera Guerra Mundial y se desataba la epidemia de la llamada “gripe española”,  la casa  funcionó como centro de auxilio para las víctimas de esta enfermedad. El señor Felipe Quintero Gutiérrez  cuenta que los médicos iban a buscar “guarapos” que se hacían para los enfermos, a comer y a descansar cuando les era posible.
Por medidas de sanidad, en este tiempo el piso de ladrillos que tenía la vivienda fue sustituida por cemento pulido al que para darle vistosidad le pintaban ornamentos. Luego en la remodelación que le hicieron hace 22 años decidieron colocarle terracota.
Cada rincón de esta casa tiene una historia que contar y para los siete hijos de Teresita Quintero Gutiérrez y Mario Coletti, es el refugio, el lugar que  durante 122 años,  ha  acobijado a toda la familia y por tanto amorosamente la conservan como una joya del patrimonio cultural e histórico de Valencia. 

Nota: Mis queridos alumnos comparto con ustedes este trabajo de mi autoría publicado en la edición que está circulando este mes en la revista "Tiempo de hogar" de EPA, porque aunque fue creado para una sección llamada "Espacios con historia" en la que se busca destacar la conservación de casas que esconden anécdotas. En lo que se refiere a este inmueble, su historia trasciende al mismo hecho de estar muy bien conservado y muestra valores de una comunidad, en este caso San Blas y el hecho de que a pesar del acelerado desarrollo de Valencia aun permanecen en esta populosa parroquia, familias apegadas a tradiciones y costumbres de larga data en nuestra ciudad, que valoran y respetan su patrimonio histórico. Además en lo que se refiere a la relación de medios de comunicación y comunidad pueden tomar un ejemplo de cómo en un medio comercial se pueden crear secciones que permitan hacer un enlace con las comunidades para exaltar lo positivo que hay en ellas y al mismo tiempo contribuir en el posicionamiento del producto, pues recuerden que los lectores y la audiencia siempre se inclinarán hacia aquellos medios donde ellos puedan verse reflejados, en este particular, se proyectan positivamente.

jueves, 4 de agosto de 2011

Asdrúbal Ruiz: "La sonrisa de un niño es el combustible más poderoso"


El artista ha creado un rincón lleno de magia, donde las curiosas formas en cerámica y un cálido saludo sirven de cobijo al viajero
Adolfo Estopiñan
Arropada entre la neblina, característica del pueblo de La Entrada, en Naguanagua, las pinturas de figuras abstractas, las curiosas formas en cerámica y un cálido saludo sirven de cobijo al viajero que decide adentrase en un pueblo donde la artesanía y gastronomía, le reciben con los brazos abiertos.
En la calle Paraíso haciendo honor a su nombre, se encuentra el acogedor taller de arte Media Luna, donde Asdrúbal Ruiz les abrirá las puertas de su hogar, junto a su esposa Reina Lara, quienes han construido un rincón capaz de  transportarlos a través de los recuerdos desde un gran amor hasta aventuras inolvidables de la infancia.
El artista Asdrúbal Ruiz, a pesar de su gran tamaño, tez oscura y facciones bien marcadas características de un carácter fuerte, con una sonrisa recibe a los invitados que deciden adentrarse en la aventura del arte, donde las figuras intrigantes y colores excitantes asombran al más escéptico de los visitantes, en unos curiosos baúles que adornan la pequeña galería  se esconde una historia de pasión y dedicación.
"Desde el cuarto grado me ponían hacer las carteleras del colegio, a dibujar a Andrés Bello, Miranda y Bolívar", comenta el artista sobre su iniciación en la pintura, aunque el teatro es y será su gran pasión. Desde muy temprana edad se quedaba a contemplar los títeres durante horas. Cuando el joven Ruiz inicia sus estudios de Derecho en la Universidad de Carabobo, solía pasar frente a la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, y observar ese ambiente, que no le pertenecía pero sentía suyo, a tal punto que cuando cursaba el segundo año de la carrera  decide abandonarla para  adentrarse en lo que él llama la magia del arte.
Montando escenografías y haciendo maquillajes comenzó su aventura en el teatro de calle, el cual lo llevo a dar la vuelta al país terminando en el pueblito de La Entrada "Nunca creí que llegaría a vivir aquí, pero cuando ocurrió no quise irme. En el año 79 los niños del pueblo nunca habían visto un payaso, lo único que hacían era masticar chimo y beber cocuy, cuando compartieron esa fantasía se volvieron locos y su sonrisa nos dio fuerza para seguir" afirma Ruiz, quien decide formar el grupo de teatro Vagón y llevar su arte a los niños.
Sin recibir dinero del gobierno buscan lo necesario para alegrar a los infantes, talleres de papagayos, títeres, sancos y manualidades con papel periódico son solo algunas de las opciones que se han venido desarrollando "Aquellos niños que no sabían que era un payaso se convirtieron en sanqueros y enseñan ahora a los más pequeños en sus comunidades" narró Asdrúbal.
Con el arte se aleja a los niños de los malos hábitos que eran palpables en aquella época y con el tiempo han ido empeorando, actualmente el uso irresponsable de las computadoras y la falta de atención de padres, desorienta a los jóvenes. En el taller de arte Media Luna están abiertas las puertas para crear. Los niños y jóvenes tienen en este lugar la oportunidad de expresarse, además buscan unir a las familias en los talleres, si son de manualidades adultos y niños comparten juntos, fomentando los valores necesarios para convivir en armonía, en un pueblo donde todos se conocen.
Reciclando historias
Cada baúl que adorna la casa guarda un historia, al ser construidos con materiales reciclados, una puerta, una ventana, una mesa, cada uno protagonista de su historia desde banquetes hasta serenatas, historias que solo podrán descifrar quienes abran su tapa y se encuentren a ellos mismos, solos  en ese vacío que llenaran con el sentimiento que les haga falta.
Ya sea dándole vida a personajes imaginarios o volando papagayos, los habitantes del pueblo de La Entrada, cuentan con Asdrúbal Ruiz el artista, padre y amigo, al que recurrir cuando necesiten un consejo y que saben siempre luchara por mantener a los más pequeños ocupados y en una actividad sana, ya que ellos son el futuro del país. 

Raíza Escubina es la guardiana de la historia de Cacique Manaure


Educadora y Cronista con 51 años de edad, considerada y reconocida por la comunidad como patrimonio humano y como líder por tener iniciativas para resolver cada uno de los problemas y necesidades

María Castejón
En un ambiente con olor a historia y tradición, rodeada de libros, la cronista del Municipio Cacique Manaure, estado Falcón, Raíza Escubina, una mujer luchadora, sonriente, enérgica, amable y solidaria abre las puertas de su casa muy gentilmente para conversar acerca de su vida personal y profesional.
Descendiente directa  de María Escubina la primera habitante de Yaracal, Capital del Municipio Cacique Manaure, esta mujer despierta ganas de conocer los orígenes de esta jurisdicción. Por más aislados que se este de la  realidad de cada pueblo. Su maravillosa intuición en seguir los detalles que deja la historia es una manera muy sabrosa de darse cuenta de dónde se viene. Recortes de periódicos, panfletos políticos, declaraciones de primeros habitantes es tan sólo uno de los datos que Escubina ha reunido desde hace ya más de 35 años.
Nació el 20 de septiembre de 1960, es la hija mayor de cinco hermanos, sus padres Sonia Arteaga y Juan Escubina a pesar de ser una familia humilde y con pocos recursos, la ayudaron a cumplir sus metas, y todo lo que es hoy día se los debe a ellos, quienes gracias a su esfuerzo y trabajo la sacaron adelante junto a sus hermanos.
Desde que era niña mis abuelos y mis padres todas las tardes se sentaban conmigo a narrarme las experiencias, anécdotas y toda la historia del municipio donde he vivido toda mi vida, específicamente en este pueblo Yaracal, a diferencia de los demás niños que leían cuentos infantiles yo leía y me contaban la divina historia de esta bella jurisdicción”
 Escubina es madre de tres hijos, educadora, con postgrado en Ciencias Sociales. Desde hace más de diez años desempeña  el cargo de cronista del municipio antes dicho, a pesar de ser joven para este compromiso, lo ha hecho de la mejor manera, pues está encargada de preservar la memoria histórica, los valores, las tradiciones y costumbres  de una ciudad, y quien mejor que ella para hacerlo.
“A parte de tener una familia que atender ayudo a mi comunidad resaltando los valores y la historia a través de mis crónicas, la misma colectividad me dio este cargo, se los agradezco mucho, hoy día soy reconocida por todos los habitantes del municipio gracias a todo el esfuerzo y dedicación, siempre de una u otra manera he estado ayudando sirviendo como trampolín para que las necesidades de cada uno de nosotros sean resueltas”  
Antes de ser la cronista, de igual manera ayudaba a su comunidad, todas las necesidades y demandas que tenían cada uno de los habitantes se la hacían llegar a ella porque sabían que  de alguna forma las iba a solventar, gracias a todo eso es admirada y respetada por su municipio, y los jóvenes la ven como un ejemplo a seguir.
 “Le doy gracias a Dios por todo lo que tengo, el respeto que me tiene la gente no es en vano, han sido años de esfuerzo, constancia perseverancia ayudando a este pueblo que me vio crecer, al que le debo muchas cosas de mi vida, todos los valores que aquí he aprendido junto a mis padres se los he inculcado a mis hijos para que mantengan esta tradición” 
¡Trabajo permanente y lleno de retos!
Escubina ha sabido dejar huellas en el trabajo histórico y pedagógico del municipio, sabiendo involucrar los distintos factores que componen a la sociedad local, acompañado de dar a conocer el árbol “Yaraco”, de donde proviene el nombre Yaracal, su pueblo natal.
“Nos hemos encontrados con grandes retos profesionales y personales, desde cómo dar a conocer nuestra historia hasta como saber llegar a los habitantes de esta jurisdicción con el propósito de crear ese sentido de pertenencia que todo pueblo necesita y merece”.
Por todo su trabajo es una cronista considerada y reconocida por la comunidad como patrimonio humano y como líder por tener iniciativas para resolver cada uno de los problemas y necesidades.
“Mi trabajo lo hago con todo el amor y las ganas del mundo, sin esperar nada a cambio, solo fomentar los valores, mi municipio cuenta con una historia sabrosa que todos deberían conocer, es un privilegio para mi ejercer este cargo, de alguna manera le estoy devolviendo algo a este pueblo que le debo tanto”
Yaracal, a pesar de ser un pueblo muy joven, posee una riqueza cultural enorme. Eso ha dado pie a que siempre hayan existido seres con el espíritu de contar la historia, y con eso se ha encontrado en la calle. Desde el primer momento asumió la designación de cronista con la mayor responsabilidad y, también, con toda la ilusión y así lo seguirá haciendo
Una mujer Perseverante y servicial
Esta profesional ha demostrado ser una mujer con unos sentimientos extraordinarios, a pesar de todo el trabajo que le acarrea ser cronista, en su casa imparte clase particulares a los alumnos con problemas para captar lo que se le dice en la escuela, es importante resaltar que esto lo hace gratuitamente.
La Cronista, Raíza Escubina, aprovechó la oportunidad para darles las gracias a todos los habitantes del Municipio Cacique Manaure, personas valiosas con un corazón enorme y luchadoras como ella, con ganas de salir adelante y ser mejor persona cada día.  

Una vida dedicada al béisbol menor


José Luis Roa
Originario de un pueblito llamado Caja Seca en el estado Zulia, José Leoncio Paullini, es un hombre que a la edad de 82 años,  aun se mantiene brindando los mejores consejos a todos los jovencitos de la Isabelica que algún día sueñan en convertirse en las futuras estrellas del béisbol venezolano. Su pasión siempre ha sido el béisbol y su mayor anhelo desde muy temprana edad fue la de impartir todos los conocimientos a los “pequeños gigantes” como él mismo los llama, dentro del emocionante mundo de la pelota.
Don Leoncio Paullini, mejor conocido como “Leo” hoy por hoy tiene mas de 50 años residenciado en el sector 4 de la urbanización la Isabelica, unas de las zonas mas populares de la región carabobeña, cuna de grandes figuras de nuestro beisbol, como Félix Hernández, Francisco Cervelli, Jesús Montero, Endy Chávez, entre otros peloteros consagrados en el mejor beisbol del mundo que día tras día dejan muy en alto el nombre de la patria venezolana.
El complejo deportivo “ Alejandro Sevilla “se ha convertido durante mas de 5 décadas en el segundo hogar para este hombre, que con tanto empeño y dedicación se ha encargado de inculcar todos los fundamentos del béisbol a grandes y chicos en varias escuelitas de béisbol menor de la corporación Criollitos de Venezuela en la pequeña liga de flor amarillo. Desde muy temprano en la mañana, de lunes a jueves, el popular señor Leo se presenta en todos y cada uno de los campitos que integran este complejo, con un papel mas de observador ya que por su misma edad no le permite realizar las prácticas como en otrora., donde el mismo cuentas que sus sesiones eran verdaderamente fuertes y exigentes “Yo les sacaba la chicha a mis muchachos”.
Leoncio Paullini tuvo la oportunidad de dirigir a la selección de béisbol de Carabobo en diferentes competencias por todo el país, en todas sus categorías desde preparatoria hasta juvenil, donde obtuvo 3 campeonatos nacionales y dos sub-campeonatos, algo que lo hace sentir muy orgulloso de sus muchachos debido a que para la época, este estado, no contaba con suficientes espacios e infraestructuras para la práctica del béisbol, eso impedía muchas veces que una gran cantidad de niños se quedaran por fuera y con las ganas de integrar una selección. “Era muy fuerte, me entendéis sin dejar a un lado ese acento marabino que le caracteriza, aquí no hay campos como los que hay hoy, eso daba tristeza hermano”.
Leoncio ha luchado por sacar adelante a sus peloteros en todos los aspectos, reconoce que la vida del deportista es muy difícil y sacrificada como cualquier otra carrera, en especial la del pelotero, porque tienes que lidiar contra una cantidad de adversidades, sobre todo cuando llegas al profesional, los viajes, la comida, la cultura, el idioma, son algunas de las barreras que se te presentan y es por ello que Don Paullini no sólo se conforma con que sus muchachos aprendan del béisbol sino que también aprendan a vivir como peloteros.
Don Paullini finaliza diciendo que el secreto para mantenerse y llegar lejos en el béisbol, es la perseverancia, el trabajo constante y sobre todo la disciplina. “La disciplina es la base de todo en la vida, si no eres obediente, jamás llegaras a ninguna parte comentó el experimentado entrenador. Es por todo esto que José Leoncio Paullini ha sido durante años en la comunidad, por su esfuerzo y esmero en enseñar a todos estos jóvenes sin obtener a cambio una remuneración económica fija.

El limpiabotas que quiere ser gobernador


“Aquí todos me dicen gobernador porque ven en mi una mano amiga, los políticos y gobernantes deben ser más humildes y menos inalcanzables”

Arturo Rodríguez
En la entrada del municipio San Carlos, capital del estado Cojedes, se encuentra un largo boulevard rodeado de zapaterías, supermercados, licorerías y varias perfumerías pertenecientes a ciudadanos de origen chino, justo frente a un local de estos, está en la acera Carlos Antonio Rivas Pacheco, un personaje muy conocido y querido en la región.


El señor Carlos nació el 18 de Julio de 1.959 en San Carlos, sus padres son Nicolás Rivas  quien trabajaba como operador de maquinaria pesada y su madre Elena de Rivas una ama de casa dedicada de lleno a la formación de sus hijos.


Se ha casado en dos ocasiones, con su primera esposa tuvo su primer hijo y en su segundo matrimonio tuvo dos hijos más, también fue participe en la crianza de dos niños a los que aseguró querer y cuidar como si fueran propios.
Desde los 10 años Carlos Antonio se gana la vida limpiando zapatos, desde el primer día hasta la actualidad en la misma transitada calle que conecta al casco central de la ciudad. Cuenta que un día decidió mandar a hacer una caja de madera la cual le costó un bolívar y que utilizaría para transportar los diferentes cepillos, cremas, alcohol y otros elementos necesarios para la limpieza de zapatos, “decidí salir a la calle a trabajar porque nunca me ha gustado pedir dinero ni ningún otra cosa, todo lo que tengo es con mi esfuerzo“. Recuerda que en ese tiempo la limpieza la cobraba en un medio y la pulida tenía un valor de real y medio.


“En el hogar mi papá peleaba mucho con mi mamá, a los 15 años  me cansé y llevé engañada a mi madre al conscripto militar, le dije que me regalarían unos útiles y cuando llegamos a la oficina le dije la verdad, que firmara la autorización para así poder formar parte del cuartel, fue una forma de escape a lo que vivía en casa”.


Carlos Antonio también fue comerciante, viajaba un día por semana a Coche a vender patilla, melón y mango. Se desempeñó como funcionario de la policía estadal del estado Cojedes durante un año, y perteneció al servicio de inteligencia por lo tanto cumplía su labor vestido de civil. “En ese trabajo ganaba muy bien, 1.250 bolívares de los antiguos, lamentablemente me quisieron involucrar en un autorobo y decidí retirarme” asegura que en ese tiempo el policía era más respetuoso a la hora de solicitar documentos o cualquier otra actividad de rutina. Mientras Carlos contaba esto, sacó de su cartera la chapa policial para no dejar dudas de lo contado.


Carlos Antonio es llamado popularmente “gobernador”, esto debido a que en 2009 presentó su candidatura a la gobernación del estado Cojedes y obtuvo 6.600 votos, al preguntarle sobre el tema, confesó ser un amante de la política. “siempre he tenido contacto directo con el pueblo, por eso conozco las necesidades que padece”.


¿Como gobernador que le ofrecerías al pueblo?
Lo primero sería dotar de insumos a los hospitales, que no falte nada para poder salvar al ciudadano que acude a ellos, también más seguridad porque a pesar de ser un estado con bajo índice delictivo últimamente estos han ido incrementando, una pensión para los educadores jubilados y la entrega inmediata de los cheques que llegan al estado, que sean cancelados en su totalidad y no en partes.


Aquí todos me llaman gobernador, me cuentan sus problemas y hago lo que está a mi alcance para resolverlos. Yo creo en Dios, él es nuestro padre y todos aquí somos hermanos, necesitamos ayudarnos entre todos para poder crecer.
A pesar de trabajar desde muy niño, también dejaba espacio para jugar béisbol, bolas criollas y dominó.En el béisbol siempre fui magallanero y en el futbol soy de los pocos fieles fanáticos de la vinotinto de aquellos años en los que Venezuela era goleada, “el buen fanático está en las buenas pero también debe estar en las malas” expresó.


Se considera un amante de la buena música, su favorita son los clásicos de los ochenta, y para bailar le gusta una buena salsa. “soy una persona feliz, me tomo la vida con calma y disfruto de las bondades del día a día.


En cuanto a la comida no se considera un buen cocinero, pero una vez por semana visita un restaurant cercano en busca de un buen pabellón. Quien mucho trabaja, un buen gusto debe darse de vez en cuando. Carlos Antonio se despide de la entrevista no sin antes dejar un mensaje para la juventud cojedeña, “mantengan la humildad ante todas las cosas, y nunca olviden de donde vienen” con eso ganaran muchas cosas necesarias para vivir bien con quienes les rodean.


Ambulatorio de Los Guayos en crisis


Anais Nieves 
Pasillos vacíos, limpios y fríos, una recepción totalmente sola, puertas cerradas, y una luz blanca muy opaca es el escenario que describe al ambulatorio del municipio  Los Guayos, estado Carabobo.
En la sala de emergencia se encuentran unas ocho camillas todas rotas, oxidadas y arrumadas en un rincón. “Aquí se trabaja con las uñas”, expresó Liceth López, Jefa del departamento de Enfermeras de guardia,  mientras denunciaba la falta de insumos y mostraba el pésimo estado en el que se encuentra este centro hospitalario tipo 2, en el que los médicos atienden desde casos ambulatorios básicos de emergencias hasta parturientas.
En la sala de parto desde la camilla  hasta la incubadora provisional están completamente tapadas con mantas azules debido que en el manchado techo de yeso, hay un nido de ratas y destilan sus heces que caen sobre los implementos médicos.
El cuarto de enfermera es compartido con los médicos y es aproximadamente de cuatro metros cuadrados. Un lugar bastante estrecho para la cantidad de trabajadores que según nomina laboran allí. Además de la falta de insumos López reclama  que el salario sigue siendo el mismo “jamás nos llego el supuesto aumento de sueldo” aseguró.
De manos caídas
Desde hace dos meses los médicos del ambulatorio Los Guayos se declararon en paro. Los médicos Andrea Grosscors y Alex González quienes están haciendo su rural cuentan que la acción gremial se ha extendido en la mayoría de los centros asistenciales de la entidad por tres razones: la falta de insumos, la pésima infraestructura y la falta de pago. No atienden emergencias porque no tienen material para suturas, ni medicamentos, no hay curitas, gasas, inyectadoras oxigeno, ni sabanas esterilizadas. Los pacientes que llegan con heridas graves deben salir a buscar y comprar sus medicamentos por sus propios medios.
La situación  empeora en horas de la noche y madrugada cuando llegan enfermos o heridos y no hay material para atenderlos, y a su vez las farmacias del municipio se encuentran totalmente cerradas por la inseguridad que se vive en el lugar.   
La directora del ambulatorio de Los Guayos, Yomaira Fernández, no quiso dar información acerca de los insumos, infraestructura y pagos. Afirmó “aquí si hay médicos y todo está normal”.